La Revoluci贸n Cubana
Apenas instalado en el poder, el gobierno revolucionario inici贸 el desmantelamiento del sistema pol铆tico neocolonial. Se disolvieron los cuerpos represivos y se garantizo a los ciudadanos, por primera vez en largos a帽os, el ejercicio pleno de sus derechos. La administraci贸n p煤blica fue saneada y se confiscaron los bienes malversados. De esta manera se erradic贸 esa tan funesta pr谩ctica de la vida republicana. Los criminales de guerra batistianos fueron juzgados y sancionados, se barri贸 a la corrompida direcci贸n del movimiento obrero y quedaron disueltos los partidos pol铆ticos que hab铆an servido a la tiran铆a.
La designaci贸n del Comandante Fidel Castro como Primer Ministro en el mes de febrero, imprimir铆a un ritmo acelerado a las medidas de beneficio popular. Se aprob贸 una rebaja general de alquileres, las playas, antes privadas se pusieron a disposici贸n del pueblo para su disfrute y se intervinieron las compa帽铆as que monopolizaban los servicios p煤blicos. Un hito trascendental en este proceso ser铆a la Ley de Reforma Agraria, aprobada el 17 de mayo, la cual eliminaba el latifundio al nacionalizar todas las propiedades de m谩s de 420 ha de extensi贸n, y entregaba la propiedad de la tierra a decenas de miles de campesinos, arrendatarios y precaristas.
Esta medida, que eliminaba uno de los soportes fundamentales del dominio neocolonial, suscit贸 la airada respuesta de los intereses afectados. El gobierno de Estados Unidos no hab铆a ocultado su disgusto por el triunfo de la Revoluci贸n y, tras promover una malintencionada campa帽a de prensa, adopt贸 una pol铆tica de hostigamiento sistem谩tico contra Cuba, alentando y apoyando a movimientos contrarrevolucionarios con el prop贸sito de desestabilizar el pa铆s. Los obst谩culos interpuestos por el presidente Manuel Urrutia a las transformaciones revolucionarias provocaron en julio la renuncia de Fidel Castro al premierato, cargo al que retornar铆a d铆as despu茅s en medio de multitudinarias manifestaciones de apoyo que determinaron la renuncia del presidente y su sustituci贸n por Osvaldo Dortic贸s. En octubre aborta una sedici贸n militar en Camag眉ey orquestada por el jefe de esa plaza, el Comandante Hubert Matos, en abierto contubernio con latifundistas y otros elementos contrarrevolucionarios de la localidad. Entretanto, los crecientes actos de sabotaje y el terrorismo comenzaron a cobrar v铆ctimas inocentes.
Para enfrentar la oleada contrarrevolucionaria, se crean las Milicias Nacionales Revolucionarias y los Comit茅s de Defensa de la Revoluci贸n, organizaciones que, junto a la Federaci贸n de Mujeres Cubanas, la Asociaci贸n de J贸venes Rebeldes y otras constituidas con posterioridad, posibilitaron una participaci贸n m谩s amplia del pueblo en la defensa de la Revoluci贸n. La permanente hostilidad norteamericana se materializa en sucesivas medidas encaminadas a desestabilizar la econom铆a cubana y aislar el pa铆s del resto de la comunidad internacional. A ello la Revoluci贸n responde con una din谩mica pol铆tica exterior que ampl铆a las relaciones y establece convenios con otros pa铆ses 戮 incluidos los socialistas戮 en una prueba de su firme decisi贸n de romper la tradicional dependencia comercial. En julio de 1960, tras conocer la supresi贸n de la cuota azucarera cubana por el gobierno de Washington, Fidel Castro anuncia la nacionalizaci贸n de todas las propiedades norteamericanas en la Isla. A esta medida seguir铆a, pocos meses despu茅s, la decisi贸n de nacionalizar las empresas de la burgues铆a cubana que, definitivamente alineada junto a Estados Unidos y los sectores olig谩rquicos, se hab铆a entregado a sistem谩ticas maniobras de descapitalizaci贸n y sabotaje econ贸mico.
Pero las agresiones norteamericanas no se limitaron al terreno de la econom铆a. Mientras fomentaba la creaci贸n de organizaciones contrarrevolucionarias y bandas de alzados en distintas regiones del pa铆s, a las que suministraba armamento y otros abastecimientos, la administraci贸n Eisenhower 戮 que rompe relaciones con Cuba en enero de 1961戮 hab铆a iniciado la preparaci贸n de una brigada mercenaria con el prop贸sito de invadir la Isla. La invasi贸n se iniciar铆a el 17 de abril por la zona de Playa Gir贸n, tras un bombardeo sorpresivo a las bases a茅reas cubanas. En el sepelio de las v铆ctimas de este ataque, Fidel Castro proclam贸 el car谩cter socialista de la Revoluci贸n, algo que se percib铆a ya a partir de las medidas tomadas en los meses finales de 1960. Bastaron menos de 72 horas para que el pueblo aplastase a la brigada mercenaria que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) hab铆a tardado meses en adiestrar. Pese a esta hist贸rica derrota, Estados Unidos no cej贸 en su prop贸sito de aplastar a la Revoluci贸n Cubana. Mediante el "Plan Mangosta" se dispuso una sucesi贸n de operaciones de agresi贸n que no descartaban la intervenci贸n militar directa. Ello conducir铆a a una grave crisis internacional en el mes de octubre de 1962, al conocerse la instalaci贸n de cohetes sovi茅ticos en la Isla. Los compromisos mediante los cuales se dio soluci贸n a la crisis, no pusieron fin a las pr谩cticas de agresi贸n del imperialismo.
Asimismo, la acci贸n decidida de nuestro pueblo, organizado en las Milicias Nacionales Revolucionarias y tambi茅n en las Fuerzas Armadas, enfrent贸 a las bandas armadas contrarrevolucionarias. El bandidaje se liquid贸 definitivamente en 1965, cuando la 煤ltima banda organizada que actu贸 en el pa铆s, la de Juan Alberto Mart铆nez Andrades, fue capturada el 4 de julio. Otros bandidos dispersos que trataban de huir de la justicia revolucionaria fueron capturados durante los meses siguientes. As铆 lleg贸 a su fin la guerra sucia impuesta al pueblo cubano por el imperialismo y las clases reaccionarias, enfrentamiento armado que se extendi贸 durante casi siete a帽os y afect贸 a todas las provincias del pa铆s.
En esta guerra sucia impuesta por Estados Unidos, entre 1959 y 1965, actuaron en todo el territorio nacional 299 bandas con un total de 3,995 efectivos. Entre los combatientes de las tropas regulares y milicianas que participaron en las operaciones, m谩s las v铆ctimas de los cr铆menes de los bandidos, perdieron la vida 549 personas y muchas otras personas quedaron incapacitadas. El pa铆s tuvo que gastar alrededor de mil millones de pesos en esos dif铆ciles a帽os para la econom铆a nacional.
La combinaci贸n de las acciones militares con las de car谩cter pol铆tico e ideol贸gico desempe帽贸 un papel decisivo en la victoria sobre los bandidos. La derrota del bandidismo en Cuba demostr贸 la imposibilidad de obtener la victoria en una guerra de guerrillas contra un pueblo armado cuando este protagoniza una Revoluci贸n aut茅ntica.
En el 谩mbito internacional, Estados Unidos consegu铆a separar a Cuba de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA). De igual manera consegu铆a que la mayor parte de las naciones latinoamericanas, salvo la honrosa excepci贸n de M茅xico, rompieran relaciones con Cuba. No obstante, la Revoluci贸n cubana fortalec铆a sus v铆nculos con el campo socialista y los pa铆ses del Tercer Mundo, participa en la constituci贸n del Movimiento de Pa铆ses No Alineados y desarrolla una activa pol铆tica de solidaridad hacia los movimientos de liberaci贸n nacional y de apoyo a los mismos.
La naci贸n que resistiera decididamente todo tipo de agresiones armadas deb铆a sobrevivir tambi茅n al f茅rreo cerco econ贸mico. Estados Unidos hab铆a suprimido todo comercio con la Isla y se esforzaba por sumar a otros estados a tan criminal bloqueo. Cuba se ve铆a as铆 privada de suministros vitales para su agricultura y su industria. Pero la activa solidaridad de la Uni贸n Sovi茅tica y otros pa铆ses socialistas, unida al tenaz esfuerzo laboral y la inventiva del pueblo, posibilitaron que la econom铆a nacional no s贸lo se mantuviera funcionando, sino que tambi茅n creciese.
En medio de muy notables dificultades econ贸micas, se logr贸 eliminar el desempleo y garantizar a la poblaci贸n la satisfacci贸n de sus necesidades fundamentales. Una vasta campa帽a de alfabetizaci贸n en 1961, suprim铆a la vieja lacra del analfabetismo. Pese al 茅xodo de profesionales y t茅cnicos alentado desde Estados Unidos, particularmente sensible en el 谩rea de la salud, la creaci贸n de un servicio m茅dico rural permit铆a llevar la asistencia m茅dica a los m谩s apartados rincones del pa铆s. El sistema educacional alcanza tambi茅n por primera vez una completa cobertura nacional y un extenso programa de becas pone la educaci贸n media y superior al alcance de toda la poblaci贸n. La calidad de vida se vio enriquecida gracias a una amplia labor de difusi贸n cultural, que se materializ贸 en ediciones regulares 戮 y generalmente masivas戮 de obras literarias, la creaci贸n y sustento de m煤ltiples conjuntos art铆sticos, la promoci贸n del movimiento de aficionados, y una amplia producci贸n y exhibici贸n cinematogr谩fica. En el mismo sentido influye la generalizaci贸n de la pr谩ctica de deportes, la cual sustentar铆a una creciente y destacada participaci贸n de deportistas cubanos en lides deportivas internacionales.
Tan considerable esfuerzo popular no hubiera podido materializarse sin una apropiado conducci贸n pol铆tica. Desde el primer a帽o de la Revoluci贸n, en las bases y direcciones de las organizaciones revolucionarias comienza una integraci贸n que no estar铆a exenta de dificultades. En marzo de 1962, poco despu茅s de que Fidel Castro denunciara la existencia de deformaciones sectarias en el proceso de creaci贸n de las organizaciones revolucionarias, se comienza la construcci贸n de lo que ser铆a el Partido Unido de la Revoluci贸n Socialista. Este adopta como fundamento la selecci贸n de su militancia sobre la base de la ejemplaridad de trabajadores elegidos en el seno de sus colectivos laborales. Un hito decisivo en la materializaci贸n de la unidad ser谩 la constituci贸n del Comit茅 Central del Partido Comunista de Cuba en 1965, como m谩xima instancia de direcci贸n de la Revoluci贸n.
En 1963 de hab铆a adoptado una estrategia de desarrollo econ贸mico que, tomando en consideraci贸n las caracter铆sticas de la econom铆a cubana y las perspectivas comerciales con la URSS y otros pa铆ses socialistas, ten铆a como pivote la agricultura, en la que se planteaba producir 10 millones de toneladas de az煤car para 1970. Este era sin duda un formidable reto, si se tiene en cuenta las condiciones organizativas, t茅cnicas y materiales del pa铆s. Al enfrentar este reto se produjeron serias distorsiones en la direcci贸n de los procesos econ贸micos, as铆 como en la actividad de las organizaciones revolucionarias, concentradas en la vasta movilizaci贸n de trabajadores que impon铆a el bajo nivel t茅cnico de la agricultura ca帽era y las desproporcionadas estructuras demogr谩ficas. El fracaso de la "zafra de los 10 millones" dar铆a paso a una profunda revisi贸n de esa pol铆tica.
A partir de 1971, se revitalizan las organizaciones revolucionarias y se inicia la institucionalizaci贸n del pa铆s. Como culminaci贸n de una profunda reorganizaci贸n, el Partido Comunista de Cuba celebra su primer congreso, despu茅s de haber sometido sus principales documentos a una amplia discusi贸n popular. El 24 de febrero de 1976 se proclama una nueva Constituci贸n, aprobada en plebiscito por el voto secreto y directo del 95,7 por ciento de la poblaci贸n mayor de 18 a帽os. Se crean las distintas instancias del Poder Popular, mediante un proceso que tiene como base la elecci贸n de los delegados de circunscripci贸n, entre los diversos candidatos propuestos por los ciudadanos en reuniones populares seg煤n la zona de residencia.
Durante estos a帽os se verifica tambi茅n un afianzamiento de la posici贸n internacional de Cuba. El restablecimiento de relaciones diplom谩ticas con Per煤, Panam谩, Chile y otros pa铆ses latinoamericanos, rompe el cerco tendido por Estados Unidos en la d茅cada anterior. Tras la firma de convenios comerciales con la Uni贸n Sovi茅tica 戮 cuyos favorables t茅rminos de intercambio se alejaban de las desiguales pr谩cticas del mercado internacional戮 Cuba ingresa en el Consejo de Ayuda Mutua Econ贸mica (CAME). En 1976, tropas cubanas enviadas a Africa a solicitud del gobierno de Angola, contribuyen a liberar a ese pa铆s de la intervenci贸n sudafricana. Poco despu茅s otro contingente cubano participar谩 en la defensa de Etiop铆a de la agresi贸n somal铆. La celebraci贸n en La Habana de la 6ta. Reuni贸n Cumbre de los Pa铆ses No Alineados en 1979, evidencia el prestigio ganado por la Revoluci贸n.
Tras un breve lapso de distensi贸n durante los primeros a帽os del gobierno del Presidente James Carter, las relaciones cubano-norteamericanas se deterioran con el incremento de la agresividad de la pol铆tica estadounidense al final de la referida administraci贸n.
Con la ascensi贸n a la presidencia de Estados Unidos de Ronald Reagan, las acciones contra la Revoluci贸n se incrementaron al m谩ximo. El gobierno estadounidense crea las mal llamadas radio Mart铆 y TV Mart铆, intensifica el espionaje contra la Isla, realiza maniobras militares, ensaya ataques a茅reos y trata de sancionar a Cuba en la Comisi贸n de Derechos Humanos de la ONU. Se puso sobre el tapete la posibilidad de una agresi贸n directa.
Cuba responde con el perfeccionamiento del sistema defensivo del pa铆s y elabora el concepto de la "Guerra de Todo el Pueblo".
Su esencia radica en que cada cubano tenga un lugar, una forma y un medio en la lucha contra la posible agresi贸n imperialista. La preparaci贸n del pueblo en las Milicias de Tropas Territoriales, las Brigadas de Producci贸n y Defensa y las Zonas de Defensa frenaron las intenciones imperialistas de una agresi贸n directa.
Con la Revoluci贸n, Cuba, adem谩s de obtener su verdadera independencia y rescatar su dignidad nacional, elimin贸 toda forma de explotaci贸n y erradic贸 la discriminaci贸n racial, la discriminaci贸n contra la mujer y contra los j贸venes. A esto debe a帽adirse los logros sociales y los significativos avances econ贸micos alcanzados en el pa铆s.
El per铆odo entre 1980-1985 se caracteriz贸 por avances y logros significativos en el desarrollo econ贸mico y social, a pesar del incremento sistem谩tico de la agresividad imperialista y de fen贸menos climatol贸gicos adversos. Sin embargo, a partir de 1985, comienzan a hacerse evidentes ciertas deficiencias y tendencias negativas, relacionadas fundamentalmente con la aplicaci贸n del sistema de direcci贸n y planificaci贸n.
En abril de 1986, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Fidel Castro, plante贸 la necesidad de iniciar un proceso de rectificaci贸n de errores y tendencias negativas que diera soluci贸n a los problemas que frenaban y deformaban los principios vitales y originales de la Revoluci贸n cubana, tales como la constante participaci贸n popular en las decisiones y tareas, la unidad entre el desarrollo econ贸mico y social, la creaci贸n del hombre nuevo del cual habl贸 el Ch茅, el rescate de valores hist贸ricos, principalmente el pensamiento martiano y una aplicaci贸n m谩s creadora del marxismo-leninismo. No obstante las deficiencias e insuficiencias y la necesidad de perfeccionar el trabajo de construcci贸n socialista, el pueblo cubano hab铆a alcanzado conquistas realmente impresionantes.
En la salud se cre贸 un sistema integral que va desde el m茅dico de la familia y los policl铆nicos hasta hospitales especializados y centros de investigaci贸n. As铆, la asistencia m茅dica gratuita forma una red que cubre la atenci贸n a toda la poblaci贸n desde el c铆rculo infantil, la escuela y el centro de trabajo, hasta el hogar.
En la educaci贸n, nuestro pa铆s muestra el mayor 铆ndice de alfabetizaci贸n en Am茅rica Latina, con nueve grados como promedio de escolaridad. No existe un solo ni帽o sin escuela. A帽o tras a帽o ha crecido la cifra de profesores, investigadores, maestros, m茅dicos y dem谩s profesionales universitarios. En 1993, el peor a帽o de la crisis, el presupuesto para la educaci贸n fue de 1,384 millones de pesos.
En lo que respecta al deporte, Cuba logr贸 ubicarse entre los diez primeros pa铆ses del mundo.
Comentario aparte merece el desarrollo cient铆fico-t茅cnico, que ha devenido un factor vital para la supervivencia de la patria y la Revoluci贸n. Se crearon instituciones como el Centro de Ingenier铆a Gen茅tica y Biotecnolog铆a, el Centro Nacional de Investigaciones Cient铆ficas, el cardiocentro de cirug铆a infantil William Soler (mayor del mundo), el Centro de Inmunoensayo y el Centro de Trasplantes y Regeneraci贸n del Sistema Nervioso.
Expresi贸n de este desarrollo es la creaci贸n de un equipo de resonancia magn茅tica del sistema Evalimage para la visualizaci贸n y an谩lisis termogr谩fico de im谩genes y el bistur铆 l谩ser cubano. En Cuba se realizan trasplantes de ri帽贸n, h铆gado, coraz贸n y coraz贸n-pulm贸n. Adem谩s se han producido importantes aportes a la medicina como la vacuna contra la meningitis meningoc贸cica, el interfer贸n alfa leucocitario humano, el descubrimiento de una sustancia que cura el vitiligo, la obtenci贸n del factor de crecimiento epid茅rmico y otros.
Inmersa en el desarrollo y perfeccionamiento de esta obra se encontraba la Revoluci贸n cuando se produce el derrumbe del campo socialista y la desintegraci贸n de la URSS. Estos hechos se reflejaron dram谩ticamente en la sociedad cubana, puesto que la econom铆a del pa铆s estaba integrada a esa comunidad. Tal integraci贸n estaba condicionada aun m谩s por el f茅rreo, cruel e ilegal bloqueo que Estados Unidos mantuvo y mantiene sobre Cuba desde los primeros a帽os de la Revoluci贸n, y que por a帽adidura siempre limit贸 extraordinariamente la posibilidad de relaciones con el mundo capitalista. En 1989, Cuba concentraba el 85 por ciento de sus relaciones comerciales con la URSS y el resto del campo socialista. En este intercambio se establecieron precios justos que evad铆an el intercambio desigual, caracter铆stico de las relaciones con pa铆ses capitalistas desarrollados. Al propio tiempo, se aseguraba el suministro de tecnolog铆as y la obtenci贸n de cr茅ditos en t茅rminos satisfactorios de plazos e intereses.
Al producirse el derrumbe del socialismo en Europa y la desintegraci贸n de la URSS, en un per铆odo muy corto, Cuba disminuy贸 su capacidad de compra de 8,139 millones de pesos en 1989, a 2,000 millones en 1993.
La ca铆da del socialismo en Europa oriental y en la URSS, desencaden贸 una gran euforia en el gobierno de los Estados Unidos y entre los grupos contrarrevolucionarios cubanos en Miami. Se vaticinaba que el desmoronamiento de la Revoluci贸n cubana era cosa de d铆as o de semanas. Llegaron a realizar gestiones pol铆ticas para la organizaci贸n e integraci贸n de un nuevo gobierno. Sin embargo, pasaban los meses, se ampliaba la crisis, pero en Cuba no hab铆a descomposici贸n.
Hay que decir que desde julio de 1989, el Comandante en Jefe Fidel Castro alert贸 acerca de la posibilidad de la desaparici贸n del campo socialista e incluso acerca de la desintegraci贸n de la URSS, y ya en octubre de 1990, elabor贸 las directivas para enfrentar el Per铆odo Especial en tiempo de paz. Este era un concepto de la doctrina militar de "Guerra de Todo el Pueblo", referido a las medidas para encarar el bloqueo total, golpes a茅reos y desgaste sistem谩tico, as铆 como una invasi贸n militar directa.
En 1991, se efect煤a el IV Congreso del PCC en el que se analiza la situaci贸n y se precisa sobre la necesidad de salvar la Patria, la revoluci贸n y el Socialismo, es decir, la obra que tanta sangre, sacrificio y esfuerzo hab铆a costado al pueblo cubano en m谩s de cien a帽os de lucha. En este congreso se tomaron importantes acuerdos relativos a las modificaciones a la Constituci贸n, los estatutos del Partido y se sentaron las bases de la estrategia para resistir y comenzar la recuperaci贸n.
En la estrategia trazada se pusieron en pr谩ctica una serie de medidas encaminadas a lograr la elevaci贸n de la eficiencia econ贸mica y la competitividad, el saneamiento financiero interno, soluciones al endeudamiento interno; la reinserci贸n en la econom铆a internacional, incentivar la inversi贸n de capital extranjero, el fortalecimiento de la empresa estatal cubana, condici贸n esta necesaria y sin la cual no puede haber socialismo. Tambi茅n se analiz贸 la necesidad de ampliar y perfeccionar los cambios econ贸micos que fuese necesario hacer, de manera gradual y ordenada.
En s铆ntesis, se trataba de utilizar, sobre la base de la preservaci贸n de los postulados esenciales de justicia social y de las conquistas, los mecanismos de las relaciones monetario-mercantiles y de la gesti贸n capitalista para, de forma controlada, para el descenso de la econom铆a interna, reactivar la misma e iniciar su recuperaci贸n.
Como era de suponer, el imperialismo norteamericano y los grupos ap谩tridas de Miami, molestos ante la realidad de la resistencia cubana, incrementaron las acciones para difamar a la Revoluci贸n, desestabilizarla y arreciar aun m谩s el bloqueo econ贸mico.
As铆, a mediados de 1992, el gobierno estadounidense aprueba la "Ley Torricelli" que, entre otras cosas, otorga al Presidente de Estados Unidos la potestad de aplicar sanciones econ贸micas a pa铆ses que mantengan relaciones comerciales con Cuba y prohibe el comercio de subsidiarias de empresas norteamericanas radicadas en terceros pa铆ses con la Isla. Esta ley constituy贸 un paso m谩s en el intento de rendir al pueblo cubano por hambre.
Sin embargo, a pesar de la Ley Torricelli, Cuba comienza a expandir su comercio, obtiene alg煤n financiamiento para determinadas actividades econ贸micas y empresas de varias naciones comienzan a realizar inversiones y establecen v铆nculos econ贸micos con el pa铆s.
Por otra parte, en febrero de 1993, a帽o m谩s agudo de la crisis, se realizan elecciones, cuyos resultados demuestran fehacientemente el apoyo popular a la Revoluci贸n: el 99,7 por ciento de los electores emiten su voto y s贸lo el 7,3 por ciento lo hace en blanco o anula la boleta.
No obstante, la camarilla anticubana de estados Unidos recurre otra vez al intento de generar la subversi贸n interna, actos terroristas, provocaciones sabotajes, infiltraci贸n de agentes de la CIA, e intensifican la propaganda contra y hacia Cuba. M谩s de mil horas de radio se dirigen hacia la Isla. Tambi茅n priorizan la estimulaci贸n de las salidas ilegales del pa铆s, preferentemente mediante el robo de embarcaciones e incluso de aviones.
Esto 煤ltimo dio lugar, en julio de 1994, al incremento del robo de embarcaciones por parte de personas presionadas fundamentalmente por la situaci贸n econ贸mica, aunque hubo casos en los que se produjeron asesinatos. En estas circunstancias se realiz贸 el robo del remolcador 13 de marzo, que fue abordado por m谩s de 60 personas con la idea de viajar hacia Estados Unidos. A pesar de las advertencias sobre el mal estado de la embarcaci贸n, iniciaron la fuga perseguidos por otros remolcadores, uno de los cuales choc贸 con el perseguido y se produjo un accidente. Todas las embarcaciones que llegaron al lugar hicieron grandes esfuerzos de rescate, pero no pudieron impedir que perecieran unas 32 personas. De este accidente se hizo una gran campa帽a en la que se acusaba al gobierno cubano de ordenar el hundimiento de la embarcaci贸n.
Ante estos hechos, el gobierno cubano decidi贸 no impedir las salidas ilegales, medida que oblig贸 a la Administraci贸n norteamericana a sentarse a la mesa de negociaciones y firmar el 9 de septiembre de 1994 un acuerdo migratorio con Cuba.
Despu茅s de 36 a帽os, Estados Unidos se vio en la necesidad de tomar medidas que desestimularan las salidas ilegales hacia ese pa铆s.
En julio de 1995, de nuevo el pueblo cubano dio una contundente demostraci贸n de unidad y apoyo a la Revoluci贸n al celebrarse las elecciones para delegados al Poder Popular. A pesar de la campa帽a desplegada por la propaganda revolucionaria, que orientaba la abstenci贸n en los comicios, el 97,1 por ciento de los electores ejercieron el voto, el 7 por ciento de las boletas fueron anuladas y el 4,3 por ciento depositadas en blanco. Es decir, m谩s del 87 por ciento del electorado expres贸 su actitud de apoyo a la Revoluci贸n.
Las frustraciones de la camarilla contrarrevolucionaria del exilio cubano y algunos sectores del gobierno norteamericano, despu茅s del espejismo provocado por el derrumbe del campo socialista, volvieron a la carga, ahora con un proyecto propio del hombre de las cavernas: la Ley Helms-Burton.
Esta Ley, prev茅 un bloqueo econ贸mico total, absoluto e internacional. Tambi茅n pretende impedir la inversi贸n extranjera y cortar todo tipo de financiamiento y suministro desde el exterior del pa铆s. Establece diversas sanciones a las empresas y empresarios que mantengan relaciones econ贸micas con Cuba. Adem谩s legaliza el apoyo de Estados Unidos a los grupos contrarrevolucionarios de la Isla y establece el derecho de ese pa铆s a determinar qu茅 tipo de gobierno, de sociedad y de relaciones deber谩 tener Cuba despu茅s de derrocada la Revoluci贸n. En fin, esta ley pretende rendir por hambre al pueblo cubano y pr谩cticamente anexar el pa铆s a Estados Unidos.
Despu茅s de aprobada la ley en el Congreso de Estados Unidos, los grupos de ultraderecha, aprovechan el incidente provocado por la organizaci贸n contrarrevolucionaria de Miami "Hermanos al Rescate" cuando el 24 de febrero de 1996 el gobierno cubano se vio obligado a derribar dos avionetas que en diversas ocasiones hab铆an violado el espacio a茅reo cubano 戮 lo que hab铆a provocado varias advertencias al gobierno de Estados Unidos戮 para presionar a la Administraci贸n norteamericana a que firmara la ley, que entr贸 en vigor en agosto de ese mismo a帽o.
Esta ley no s贸lo ha concitado el rechazo de todo el pueblo cubano, sino de pr谩cticamente la totalidad de los pueblos y gobiernos del mundo, as铆 como de las organizaciones e instituciones internacionales. Prueba de ello son las votaciones contra el bloqueo en la ONU, el acuerdo de la OEA en rechazo a la ley Helms-Burton, las posiciones de M茅xico y Canad谩, de la Uni贸n Europea, del Grupo de R铆o, etc.
Cuba, a pesar de los efectos negativos y de la creaci贸n de una situaci贸n m谩s compleja y dif铆cil que genera dicha Ley, ha continuado la aplicaci贸n de su estrategia y paulatinamente, con serenidad y firmeza, logr贸 detener el descenso econ贸mico y obtener una reanimaci贸n gradual en los a帽os sucesivos.
Por otra parte, se han mantenido los sistemas de salud y educaci贸n y la seguridad social. No ha quedado ning煤n cubano desamparado y en el a帽o 1997 la tasa de mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos fue de 7,3. La expectativa de vida sobrepasa los 75 a帽os.
En enero de 1998 se efectuaron las elecciones de candidatos a diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular y de delegados a las Asambleas Provinciales. El 98,35 por ciento de los electores votaron, el 1,64 por ciento de las boletas fueron anuladas y el 3,36 por ciento fueron depositadas en blanco, lo que arroja un total de 95 por ciento de votos v谩lidos. El 94,39 por ciento correspondi贸 al voto unido, o sea, a la candidatura propuesta pro la Comisi贸n Nacional Electoral.
En ese mismo mes se produjo la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II. Todo el pueblo 戮 creyentes y no creyentes戮 dio una masiva demostraci贸n de hospitalidad y respeto, tanto en la bienvenida como en las misas que ofreci贸 y en todas sus dem谩s actividades. As铆 se puso de manifiesto la falsedad de las campa帽as propagand铆sticas de los aparatos de divulgaci贸n dominados por el imperialismo, pues todo el mundo pudo observar la libertad con que actu贸 y se expres贸 Su Santidad en todo momento.
En conclusi贸n, todo el accionar imperialista y contrarrevolucionario ignora algo vital en nuestra historia: la capacidad de resistencia de nuestro pueblo, la inteligencia y la habilidad de nuestra direcci贸n revolucionaria y la justeza de la lucha de este pa铆s por su independencia.



